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Noviembre 2016

Cine y filosofía, ¿compatibles?

Escrito por  Tomeu Caffaro
Cine y filosofia Cine y filosofia

A primera vista, parece lógico pensar que cine y filosofía son dos cuestiones incompatibles. Solemos asociar la idea de ir al cine con divertirnos, pasarlo bien, comer palomitas, beber un refresco de cola, amigos, etc. En cambio, si hablamos de filosofía, solemos asociarlo a aburrirnos, rollo de colegio, profesor insoportable, etc. Y la verdad es muy distinta.

Pero, para ello, debemos plantearnos qué es la filosofía. Si nos vamos a la Wikipedia, encontramos la siguiente definición de filosofía: «La filosofía (del latín philosophĭa, y este del griego antiguo φιλοσοφία, «amor por la sabiduría») es el estudio de una variedad de problemas fundamentales acerca de cuestiones como la existencia, el conocimiento, la verdad, la moral, la belleza, la mente y el lenguaje. Al abordar estos problemas, la filosofía se distingue del misticismo, el esoterismo, la mitología y la religión por su énfasis en los argumentos racionales sobre los argumentos de autoridad y de la ciencia porque, generalmente, realiza sus investigaciones de una manera no empírica, sea mediante el análisis conceptual, los experimentos mentales, la especulación u otros métodos a priori, aunque sin desconocer la importancia de los datos empíricos. La filosofía occidental ha tenido una profunda influencia y se ha visto profundamente influida por la ciencia, la religión y la política occidentales. Muchos filósofos importantes fueron a la vez grandes científicos, teólogos o políticos, y algunas nociones fundamentales de estas disciplinas todavía son objeto de estudio filosófico. Esta superposición entre disciplinas se debe a que la filosofía es una disciplina muy amplia» .

Y si nos vamos al Diccionario de la Real Academia de la Legua, nos encontramos con seis definiciones: «Conjunto de saberes que busca establecer, de manera racional, los principios más generales que organizan y orientan el conocimiento de la realidad, así como el sentido del obrar humano; Doctrina filosófica; Conjunto de doctrinas que con el nombre de filosofía se aprenden en los institutos, colegios y seminarios; Facultad dedicada en las universidades a la ampliación de los conocimientos de filosofía; Fortaleza o serenidad de ánimo para soportar las vicisitudes de la vida; Manera de pensar o de ver las cosas».

Sinceramente; solo con leer las definiciones, ya me he aburrido. Aún más, diría yo; solo con intentar entender lo que quieren decir, solo con intentar saber a qué se refieren, ya me he perdido. Y si me pierdo y me aburro, simplemente, intentando entender qué es lo que debe ser la filosofía, ¿cómo puedo conocerla?

Cine y Filosofía (5)

 

Sí, tal vez uno de nuestros problemas más importantes es que nos hemos olvidado de lo que es la filosofía y la hemos enlatado en una especie de conocimiento al que solo alcanzan unos pocos y es más fruto de una disquisición doctrinal y teórica que cualquier otra cosa. Hay varias definiciones de lo que es la filosofía y yo quiero referirme a la definición que nos dejó H.P. Blavatsky en su gran obra, La Doctrina Secreta , Tomo V, Sección XXVIII; «El origen de los Misterios», en una nota a pie de página, cuando se refiere a que los Misterios de la Antigüedad, constituyeron la primera filosofía, y la define como sigue a continuación:

«Los filósofos eran científicos, y la filosofía, una verdadera ciencia, no simple especulación verbalista, como hoy día es. La palabra filosofía se compone de otras dos griegas, de significado conveniente a su oculto sentido y que debe interpretarse como “sabiduría del amor”.

Esta última palabra, “amor”, encubre su significado esotérico; porque “amor” no es aquí nombre sustantivo, ni quiere decir “afecto” o “inclinación”, sino que es el término con que se designa a Eros, el primordial principio de la creación divina, (...) o el abstracto anhelo de la Naturaleza para la procreación, resultante en continua serie de fenómenos. Significa “amor divino”, el universal elemento de la divina omnipresencia difundida por todos los senos de la Naturaleza y que a un tiempo mismo es la principal causa y efecto.

La “sabiduría del amor”, o “filosofía”, significa atracción y amor a cuanto está oculto bajo los fenómenos objetivos y el conocimiento de todo ello. Filosofía significa el adeptado supremo, el amor a la Divinidad y la asimilación a ella. Por modestia, repugnaba Pitágoras llamarse filósofo (o sea, el que conoce las cosas ocultas en las cosas visibles; es decir, la causa y el efecto, la verdad absoluta), y se llamaba simplemente sabio, esto es, aspirante a la filosofía; Sabiduría amorosa o Sabiduría del Amor. En su sentido exotérico, el amor estaba entonces tan degradado por los hombres como lo está ahora en su aplicación puramente terrena».

Filosofía en el cine

Por lo tanto, filósofo es el que busca el significado oculto en las cosas visibles y aspira a conocer el porqué de las cosas. Y, si nos miramos a nosotros, deberemos reconocer que el ser humano, en sí, es un verdadero enigma. Como se ha dicho en la película Contact , del director Robert Zemeckis, de 1997, que cuenta, en su reparto, con una oscarizada Jodie Foster: « Sois una especie interesante. Una mezcla interesante. Capaces de los sueños más hermosos y de las más horribles pesadillas. Os sentís tan perdidos, aislados, tan solos. Pero no lo estáis ».

Y aquí es dónde quería llegar. Por un lado, parece que la filosofía debe ser una cosa muy aburrida; pero si conseguimos buscar y conocer su verdadero sentido, la filosofía es lo más interesante que puede hacer el ser humano; es buscar el oculto significado de las cosas visibles. Y, para escenificarlo, nada mejor que contar con una buena película; una de esas que te hacen pensar, darle vueltas a lo que has visto en la pantalla para buscar lo que quiere transmitir el director.

Si queremos buscar el origen del cine (y no me refiero al invento de los hermanos Lumiere, que el 28 de diciembre de 1895 consiguieron proyectar imágenes en movimiento frente a una audiencia), podemos pensar en el teatro clásico de Grecia. Como dice Jesús Sordo Medina, en su ensayo «Nacimiento y evolución del teatro clásico en Grecia»: « El teatro adquiere tintes pedagógicos, buscando educar a la ciudadanía en el nuevo paradigma sociopolítico, además de enorgullecer al ciudadano griego por su modo de gobierno ante las críticas de fuerzas extranjeras, como los persas. Casi podríamos afirmar que el teatro significó para los griegos lo que un ministerio de cultura en nuestras sociedades modernas. Pero es en la época de la Grecia clásica, y en concreto en el tiempo del estadista Pericles, cuando el teatro cobra una gran importancia para difundir valores democráticos esenciales como la “isonomía”, igualdad ante la ley; y “parresia”, libertad de expresión ».

Así pues, el teatro, en su origen, sirve para educar a la ciudadanía, para trasmitir valores. Si estas ideas ya se trabajan con el teatro clásico de Grecia, con una película, capaz de transportarnos al espacio infinito, a las profundidades de nuestros océanos, de hacernos vivir dramas profundos, de vivir amores intensos y apasionados, ¿cómo no va a servir para hacer filosofía?

Así, pensemos en algunas de las más recientes (y no tan recientes) producciones para descubrir que el cine está lleno de filosofía:

  • Contact , que ya he citado; ¿hay vida más allá de la atmósfera?; « Y si solo estamos nosotros, cuánto espacio desaprovechado, ¿verdad ?».
  • Matrix (1999); ¿es verdad lo que nos enseñan nuestros ojos? « Matrix nos rodea. Está por todas partes. Incluso ahora, en esta misma habitación. Puedes verla si miras por la ventana o al encender la televisión. Puedes sentirla cuando vas a trabajar, cuando vas a la iglesia, cuando pagas tus impuestos. Es el mundo que ha sido puesto ante tus ojos para ocultarte la verdad ». Los viejos filósofos de la India, le llamaban Maya (ilusión).
  • El show de Truman (1998); ¿es verdad lo que vemos? « Si estuviera absolutamente determinado a saber la verdad, no habría modo de poder impedírselo ».
  • El séptimo sello (1957); ¿le tenemos miedo a la muerte? « Sécate las lágrimas y mira el fin con serenidad. Hubieras gozado más de la vida despreocupándote de la eternidad, pero es demasiado tarde. En este último instante goza al menos del prodigio de vivir en la verdad tangible antes de caer en la nada ».
  • ¿Conoces a Joe Black? (1998); ¿estamos preparados para afrontar la muerte? « ¿Debo tener miedo?, Un hombre como tú, no ».
  • La vida es bella (1997); hasta en las circunstancias más adversas, el ser humano puede ser un ejemplo. «¡ Buenos días, princesa! He soñado toda la noche contigo, íbamos al cine y tú llevabas aquel vestido rosa que me gusta tanto, solo pienso en ti, princesa, pienso siempre en ti. ( … ) ¿Todavía no has comprendido que para hacerme feliz hace falta muy poco? Un buen helado de chocolate, quizá dos, un paseo juntos y que pase lo que tenga que pasar. ( … ) Nosotros estamos en el equipo de los supermalos que gritan sin cesar, quien tenga miedo pierde puntos. En tres casos se pierden todos los puntos; los pierden: 1, los que empiezan a llorar; 2, los que quieren ver a su mamá; 3, los que tienen hambre y piden la merienda ».
  • Candilejas (1952); a veces vemos solo la parte mala de las cosas, cuando tiene, todo, su lado positivo: « Lo peor en usted es que se niega a luchar, se da por vencida, no hace más que pensar en la enfermedad y en la muerte. Pero existe algo tan inevitable como la muerte y es ¡la vida! ».
  • La misión (1986); la vida y la muerte, ¿qué es primero? « Así pues, vuestra Santidad, vuestros sacerdotes están muertos... y yo sigo vivo. Pero en verdad soy yo quien ha muerto, y ellos son los que viven. Porque como ocurre siempre, los espíritus de los muertos sobreviven en la memoria de los vivos ».
  • El tercer hombre (1949); a veces, el hombre, solo sabe crecer y crear en situaciones extremas; « En Italia, en treinta años de dominación de los Borgia, tuvieron guerra, terror... pero también produjeron a Miguel Ángel, Leonardo da Vinci... En Suiza tuvieron quinientos años de amor fraternal... ¿Y qué es lo que produjeron? ¡El reloj de cuco! ».
  • Interestellar (2015); la muerte, ¿es la vejez, o la pérdida de ideales? –se trata de un poema de Dylan Thomas-;  « No entres dócilmente en esa buena noche; la vejez debería delirar y arder cuando se acaba el día; rabia, rabia contra la luz que se esconde. Aunque el sabio, cerca del fin, a las tinieblas no haga reproches, dado que a su verbo ningún rayo ha confiado vigor, no entra dócilmente en esa buena noche. Rabia, rabia contra la luz que se esconde ».
  • Superman (1978); ¿qué les podemos transmitir a los hijos? « Jamás estarás solo. Viajarás muy lejos, mi pequeño Kal-el, pero no te abandonaré ni aun cuando la muerte nos lleve. La riqueza de nuestras vidas pasará a ti. Todo lo que tengo, lo que he aprendido, mis sentimientos, todo eso y más pasará a ti, hijo mío. Seré tu compañero todos los días de mi vida. Harás de mi fuerza la tuya. Verás mi vida a través de tus ojos y yo la tuya a través de los míos. El hijo se convertirá en padre y el padre, en hijo. Este es mi legado, todo lo que puedo darte, Kal-el ».

Esto es solo un simple bosquejo de lo mucho que nos da el buen cine. Podríamos seguir la lista con Nivel 13 , Abre los ojos , 2001 Odisea del espacio , El hombre elefante , La guerra de las galaxias , etc. Y, la conclusión a la que llegamos es que el buen cine está lleno de filosofía; está lleno de momentos que nos hacen reflexionar sobre quiénes somos, de dónde venimos, a dónde vamos, qué hacemos aquí, qué es lo mejor que podemos hacer ahora, qué es lo más importante de la vida, etc.

Nada más diremos, solo animaros a ir a ver una buena película (y si es con alguien con quien comentarla, mucho mejor) y recordaremos ese viejo teatro mistérico de Grecia, el cual tenía por objeto transformar al espectador, recordarle la finalidad de la vida, que solo estamos de paso por estas tierras y que el buen teatro, el buen cine, es aquel que conmueve. 

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