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Enero 2015

La primera mata de arroz

Escrito por  Recopilado por Elena Sabidó
La primera mata de arroz

Cuentan del dios Shiva que, tras proponerse crear un ser distinto a los demás en perfecciones, dio forma y espíritu a una hermosísima doncella, a la que puso por nombre Retua­Dumila, o lo que es lo mismo, «Joya esplendorosa». Contemplando Shiva su magnífica obra, se sintió tan complacido que decidió hacerla su esposa, a fin de no tener que desprenderse de ella.

La doncella se resistió en principio a llevar a cabo aquel proyecto, y ante tan embarazosa situación, fue solicitada la opinión de los dioses, quienes se reunieron en consejo y aprobaron aquel matrimonio. Retua­Dumila puso entonces a Shiva una condición: que le proporcionase un alimento de tal clase que nunca pudiera llegar a cansarse de él.

Shiva, el dios supremo, se dispuso a complacer su deseo, y mandó emisarios por todas partes para que buscaran diligentemente tan preciado manjar. Pasó el tiempo y ninguno de ellos regresó; todos los intentos resultaron infructuosos.

Shiva acabó convenciéndose de la imposibilidad de complacer a Retua-Dumila, y esta empezó a entristecerse más cada día, hasta que por fin murió en los brazos impotentes de Shiva, que no pudo hacer nada por evitarlo.

El cuerpo inerte de la hermosa doncella fue honrado por el gran dios con un espléndido entierro, y cuando llevaba cuarenta días sepultada, cuenta la leyenda que brotó sobre su tumba una hermosa y extraña planta, desconocida por todos. Shiva, entonces, comprendió que aquel sería el exquisito manjar que habría necesitado Retua-Dumila para vivir, y que su espíritu bondadoso había elaborado para felicidad de los mortales. El gran dios recogió la diminuta y blanca semilla de la planta y decidió llamarla pari (arroz). Generosamente, la entregó a los hombres para que la repartieran entre ellos y fueran felices.

Dicen que Diaka-Posing y Kiawa­Tuwa tuvieron la suerte de ser los primeros en paladear el delicioso manjar, y desde entonces fueron llamados «padres de los arrozales».

Leyenda de Java - Oceanía

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