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Noviembre 2015

Heart of Gold, de Neil Young

Escrito por  Renata Reiter
Heart of Gold, de Neil Young

A Neil Young las dificultades le sirvieron no de barreras sino de inspiración. Su disco más reconocido surgió de un experimento acústico con la guitarra clásica. Y no fue porque así lo deseó: el roquero canadiense tuvo que dejar la guitarra eléctrica tras un grave problema de espalda que le impedía estar de pie.

Tocar sentado fue la alternativa al dolor para seguir haciendo música. De este esfuerzo, o pura necesidad artística de seguir componiendo y tocando –porque el verdadero artista sirve a su arte y muchas veces  «no le es permitido» abandonarlo– surgió Harvest (1971), donde encontramos «Heart of Gold».

Hablando de la búsqueda por un corazón de oro, es lo suficientemente sencilla para crear algo realmente mágico…

«I want to live, I want to give. I’ve been a miner for a heart of gold» («Quiero vivir y dar, soy un minero en la búsqueda de un corazón de oro»), dice.

Toda poesía llega al oyente según lo que este esté dispuesto a captar y no tanto por lo que dice la poesía. La búsqueda del corazón de oro a lo largo del tiempo es la incesante ansia humana por encontrar algo bello y luminoso, en sus más altas expresiones de vivir y dar. El filósofo renacentista Giordano Bruno, hablaba del «heroico furor», los esfuerzos heroicos, ígneos, la pasión del héroe que lo lleva a rutas, conquistas, peregrinajes buscando fundirse con la perfección, con lo divino, lo elevado, lo más valioso, en fin, lo que es «de oro».

«I've been to Hollywood, i've been to Redwood

I crossed the ocean for a heart of gold

I've been in my mind, it's such a fine line

that keeps me searching for a heart of gold»

Estuve en todas partes, crucé el océano, estuve fuera y dentro… en mi mente… y es algo muy sutil que me mantiene en la búsqueda.

Y dice, «y me hago mayor, sigo buscando un corazón de oro, y me hago mayor y sigo buscando… me mantengo en la búsqueda».

Si, cuanto más pasa el tiempo, más se camina, más uno se da cuenta de lo que es de oro y valioso. Cruzamos océanos en esta vida, ¿y en cuántas vidas más?, y seguimos buscando.

Sabemos que vivir y entregarse, como dice la canción, no es pasar el tiempo y abandonarse. Es Vivir con mayúscula lo que caracteriza a estos mineros de tipo filosófico que buscan un corazón de oro: algo en que inspirarse, un ideal bello y luminoso más allá del tiempo y de las fronteras temporales.

Queremos pensar que este es el «Heart of Gold» de la canción, que mantiene en la búsqueda a todo filósofo, artista de la vida. Un corazón de oro y energía que hace fluir el fuego de la vida, ardiendo con  el entusiasmo del buscador. Eso, lo que nos quiso transmitir Bruno, con la debida profundidad y espiritualidad que la desapegada canción de Neil Young apenas atisba, pero eso sí, sirve de inspiración a las almas rebeldes.

Neil Young- Heart of Gold: https://www.youtube.com/watch?v=Eh44QPT1mPE

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