Enero 2017

Biocentrismo: conciencia para comprender el universo

Escrito por  Luis Llera
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Durante las últimas décadas, la ciencia está realizando una transición del modelo mecanicista-cartesiano, donde el universo se presenta como una ingente máquina de relojería que podemos describir objetivamente sin interferir lo más mínimo en el proceso de cognición del mismo, hacia una visión orgánico-cuántica, donde el cosmos se despliega como una inmensa red de fenómenos íntimamente interconectados e interdependientes, que incluyen inexorablemente al observador.

Las teorías de vanguardia que integran el mundo objetivo y subjetivo en una misma realidad, determinan que la conciencia y la vida constituyen el eje conceptual básico para la comprensión integral de la vida y del universo. Por citar algunas tesis que abogan por esta visión biológica y holística de la realidad, trascendiendo la visión puramente física, está la ecología, que contempla las relaciones entre ecosistemas y expande sus principios a las relaciones humanas a través de la ecología social; la biología organicista, que no solo se centra en la física-química de las partes, sino también en sus relaciones organizadoras; la física cuántica, que propone un universo unificado, mediante una compleja trama de relaciones entre sus partes, donde el observador es parte integrante del puzle; la teoría de sistemas, donde las propiedades de las partes solo se pueden comprender desde la organización global del conjunto.

Para finalizar, podemos citar una teoría innovadora llamada biocentrismo. Todo gira alrededor de la vida –indica su denominación– y en esencia, nos quiere transmitir que la vida y la conciencia son claves para comprender la naturaleza del universo.

Esta teoría ha sido propuesta por el Dr. Robert Lanza, uno de los físicos de más prestigio en el panorama científico actual. Su bagaje profesional y académico, acompañado de una visión abierta y desprejuiciada de la realidad, le ha llevado a cuestionarse algunas de las tesis capitales para la ciencia. Entre ellas, que la conciencia es un subproducto de las reacciones neuroquímicas que ocurren en el cerebro, o que el universo es la consecuencia de una magnífica explosión original. Teorías que han calado hondo en el subconsciente colectivo y que originan un sistema de creencias limitantes para un adecuado progreso personal y social.
La teoría del big bang ha tenido que ser retocada en varias ocasiones para adaptarse a los nuevos hallazgos de los astrónomos y físicos desde que se formuló por primera vez. Los científicos más eminentes en física cuántica no coinciden a la hora de interpretar sus predicciones teóricas, existiendo hoy en día diversos modelos de interpretación para explicar la realidad cuántica.

BIOCENTRISMO 5 robert Lanza

La conciencia, clave para completar el puzle
Quizás –reflexiona el Dr. Lanza– hemos obviado en la interpretación del universo un elemento esencial llamado conciencia, una pieza del puzle que el paradigma imperante ha tratado de soslayar porque no encaja en un mundo objetivo y materialista, independiente y ajeno a cualquier percepción de la conciencia del mismo.
Precisamente, es la conciencia la piedra angular de los siete principios que configuran su teoría:

1. Lo que percibimos como realidad exige la participación de la conciencia.
2. Nuestras percepciones exteriores e interiores son las dos caras de una misma moneda, que no se pueden separar.
3. El comportamiento de las partículas subatómicas, y en definitiva de todas las partículas y objetos, está inexorablemente ligado a la presencia de un observador.
4. Sin conciencia, la materia reside en un estado de probabilidad indeterminado.
5. El universo está perfectamente ajustado para que en él haya vida, lo cual tiene verdadero sentido, ya que la vida crea al universo, y no al revés. El universo es sencillamente la lógica espacio-temporal del ser.
6. El tiempo no tiene existencia real fuera de la percepción sensorial animal. Es el proceso mediante el cual percibimos los cambios en el universo.
7. El espacio, al igual que el tiempo, no es un objeto. Es otra forma de nuestro entendimiento humano y carece de realidad independiente. Así pues, no hay una matriz absoluta con existencia propia e independiente de la vida en la que ocurran los acontecimientos físicos.

BIOCENTRISMO 1

Estos principios concuerdan con la visión cosmológica de filosofías antiguas como el hinduismo, que concibe el universo como una gran conciencia cósmica, donde se desenvuelven todo tipo de procesos psíquicos y físicos inmersos en el juego de la ilusión o Maya. En la época clásica, Platón se refiere al universo como «el animal cósmico», expresando su carácter orgánico y vital.

Esta renovada concepción de la realidad, donde cada ser vivo es parte integrante e inseparable de la trama de la vida, es consecuente con la filosofía perenne. Su comprensión y experiencia ha de llevarnos a los seres humanos a la vivencia de los valores éticos, que emergen de un sentimiento profundo de interconexión con todos los seres vivos y fenómenos naturales. Un sentimiento ecológico que, en última instancia, es espiritual y filosófico.

Biocentrismo . Dr. Robert Lanza. Editorial Sirio.

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