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Septiembre 2015

Entrevista a Ana Matnadze: el ajedrez, una gimnasia para la mente y el carácter

Escrito por  José Luis Besteiro
Entrevista a Ana Matnadze: el ajedrez, una gimnasia para la mente y el carácter

Ante la reciente noticia de querer introducir el ajedrez como materia de aprendizaje para los niños en las escuelas de España, realizamos una entrevista a la jugadora profesional de ajedrez Ana Matnadze, una georgiana nacionalizada española y subcampeona femenina en la olimpiada de ajedrez en Noruega en 2014.

«Indudablemente, es el juego de los filósofos» (Paul Morphy, 1837-84, brillante ajedrecista).

La universalidad de este milenario juego le ha permitido conocer más de setenta países y multitud de personas, pero se enamoró de España, siendo una estrella en su país. Lleva más de veinticinco años jugando al ajedrez, y a los diez años fue campeona mundial por expreso pedido del presidente Shevardnadze de Georgia. Desde entonces, su carrera de ajedrecista viene jalonada por numerosísimos éxitos, siendo su peor resultado cuando jugó por primera vez en España, en Menorca, porque, según dice ella, se enamoró del carácter y la gente de España y, como pasa con los enamorados, no estaba en lo que tenía que estar. Cada vez que venía a jugar un torneo a nuestro país, se marchaba con lágrimas. El país que le robó el corazón es donde actualmente vive, en la cosmopolita Barcelona.

Su madre vaticinó que la niña de la que estaba embarazada iba a ser una gran campeona de ajedrez, siendo ella la primera maestra que le enseñó los misterios de este juego. Habla siete idiomas, tiene estudios de filología germánica y periodismo, es amante de la fotografía, la moda, las redes sociales, el yoga, los aviones y las manzanas, y en general, de la vida.

¿Qué es el ajedrez para usted?

Es parte de mi vida, siempre presente en mi día a día de una forma u otra. Hay días que ni toco el tablero y las piezas, en el sentido literal de la frase, pero el ajedrez se sigue manifestando en mi agenda de alguna manera. Es más que una profesión, es lo que llamamos un lifestyle.

¿Cómo le ha ayudado en su vida y qué aspectos para la vida destacaría que se desarrollan con el ajedrez?

A mí me ha ayudado mucho y me ha enseñado muchas cosas. Por eso lo recomiendo a todo el mundo. Desde fuera podría parecer que inviertes mucho tiempo en el ajedrez y la recompensa muchas veces puede ser minúscula en proporción, pero eso es un error muy grande. Cada minuto que dediques al ajedrez se verá reflejado en tu vida tarde o temprano. Personalmente, me ha aportado muchísimas cosas, de las que destacaría, por ejemplo, el saber luchar por lo que quiero, no conformarme con lo conseguido, levantarme después de una caída, ser más trabajadora, perder con dignidad y respetar los diferentes puntos de vista, trabajar por superarme a mí misma e intentar aprovechar cada oportunidad... y un largo etcétera.

Dada la experiencia que tiene de su país de origen, donde es el deporte nacional, ¿cómo ve el hecho de la incorporación del ajedrez como materia en las aulas de los niños en España? ¿Cómo les ayudará a su desarrollo y cuáles son sus ventajas como herramienta pedagógica?

Pues lo considero algo muy, muy positivo, por supuesto. Es un paso gigante hacia adelante en todos los sentidos. Mi respuesta anterior responde en parte a esta pregunta también... y cuanto antes empiecen los niños con toda esta educación ajedrecística, mejor.

Desde muy niña fue profesional del ajedrez. ¿Supuso algún tipo de problema el serlo tan joven? A los niños, su aprendizaje tan pronto, ¿puede quitarles su niñez de alguna manera? ¿Qué aconsejaría al respecto para las futuras generaciones?

Yo fui una niña feliz y mis padres hicieron un gran trabajo al respecto para que fuera así. Subrayo el factor de los padres porque he tenido compañeros que sí sufrieron bastante, porque sus entornos no supieron canalizar correctamente toda la presión que conllevaba aquello. Un niño es, ante todo, un niño. No vale la pena amargarle la infancia por lo que sea. La labor de los padres es fundamental en ese sentido. Tuvimos que pasar por unos caminos muy estrechos, pero lo logramos entre todos, y yo fui y sigo siendo feliz. Aprendes a manejar las presiones y te das cuenta de lo mucho que te ha dado este deporte.

Recientemente se han celebrado las jornadas en Sabadell sobre los niños y el ajedrez, donde ha formado parte como invitada. ¿Qué destacaría y a qué conclusiones han llegado?

Fueron unas jornadas muy interesantes. Desde aquí quiero dar las gracias al Club Sabadell y al Sr. Pere Reginaldo por invitarme. Me encantaron todas y cada una de las intervenciones. Es complicado destacar solo una cosa porque todo fue interesantísimo; pero por mencionar algo, me encantó la charla del psicólogo deportivo Pep Marí, ya que a mí también me fascina la psicología, pues su factor es muy importante en el deporte de alto rendimiento. Pero, repito, era solo por poner un ejemplo. En realidad, me encantaron todas las charlas...

¿Cómo fue el homenaje al que fuera niño prodigio en España, el octogenario Arturo Pomar?

No pude quedarme a asistir al homenaje, pues por la tarde tenía partida con mi club en Barcelona. Pero me contaron que muy ameno.

¿Hay algún secreto para jugar extraordinariamente bien al ajedrez?

Sí, hay que comer manzanas verdes! (risas). Es broma, en realidad no hay secretos para eso. Todo llega trabajando mucho, intentando perfeccionar día tras día tu técnica, junto a otros muchos factores que incluyen, entre otros, el bienestar físico y psicológico.

¿En qué consiste el método Matnadze?

Ana Matnadze3Pues, en realidad, no existe ningún método Matnadze como tal. Es un término que se ha inventado mi mejor amigo para denominar en broma cierta forma de vida, cierta disciplina que yo llevo, vivo así y a mí me funciona. En realidad, es simplemente una vida saludable, hacer mucho deporte, dormir las horas necesarias, comer los alimentos que a mí me sientan bien e hidratarme bien. Me aseguro de que el cerebro esté bien oxigenado. Más o menos es esto. Y entrenar de la forma que a mí en particular me funciona porque me conozco muy bien, y sé mis puntos fuertes y mis debilidades. La cuestión es no copiar a nadie, porque cada persona es un mundo y todo es individual. A mí, por ejemplo, me funciona mejor prepararme antes de los torneos que pasarme horas preparando durante del mismo. Así llego mucho más oxigenada a las partidas. Me suelo estudiar más o menos a mis rivales antes de los torneos y así tengo tiempo después, por si surge cualquier sorpresa. Es que durante el torneo en sí, siempre hay sorpresas de todas formas, o te acaba apeteciendo hacer otra cosa según qué rival, dependiendo de la posición en que estés en el momento. Entonces tengo más margen para mentalizarme sobre la marcha.

También suelo resolver problemas diariamente, sobre todo antes de dormir y durante los viajes y las largas esperas en los aeropuertos. Son una salvación, junto a los libros. Mis problemas preferidos son de Kubbel, pero me gustan casi todos.

Dice que el ajedrez le hace feliz. ¿Qué experimenta cuando juega?

Hay mucha adrenalina que sube y sube...

Después de todos los éxitos conseguidos, ¿cómo logra volver a motivarse?

A veces es complicado, pero intento desconectar. Las carreras universitarias y los muchos intereses que tengo aparte me ayudan en eso.

¿Qué jugadores en la historia del ajedrez destacaría?

Me fascinan Capablanca y Karpov. Sus estilos son únicos.

Dice que prefiere las partidas donde hay «turbulencias», por lo difícil e incierto de la partida. ¿Tiene similitud con su estilo de vida o es todo lo contrario?

¡Mmm!, un poco sí, pero va por épocas. Pero, en la vida cuido más a las personas que tengo alrededor y no las sacrifico por conseguir algo (una posición privilegiada, por ejemplo). Las piezas son otra cosa, hago malabarismos con ellas.

Hoy se juega muy técnicamente, ya no se crean inmortales. ¿Cree que el ajedrez «romántico» ha muerto? ¿Cómo ve el ajedrez actualmente?

No, y nunca morirá, espero. Por mucho que digan, siempre habrá algún Caruana o Magnus Carlsen (actual campeón mundial de ajedrez) por ahí que nos alegrará la vista con sus partidas.

¿Hay alguna partida en especial a la que por su bella realización le tenga un especial cariño? ¿Qué sintió al realizarla?

Muchas, pero de las más recientes, tengo especial cariño a la que gané a la representante china en la Olimpiada de Tromso. Empatamos el match y me sentí muy honrada por haber puesto un granito de arena por mi país (España), junto a mis increíbles compañeras. Los torneos que juegas por tu país son otra dimensión. Somos un equipo muy unido y experimentamos momentos inolvidables luchando por nuestro país.

La puedes ver aquí: http://www.chessgames.com/perl/chessgame?gid=1771162 

¿Cómo fue su experiencia en la participación en una película que ha sido llevada recientemente al prestigioso festival de cine de la Berlinale? ¿Qué tal ha sido la acogida y cómo ha respondido la crítica?

La película la filmamos en el castillo Solitude de Stuttgart, donde tanto la directora Hanae Utamura como yo estuvimos «encerradas» durante varios meses con una beca junto con otros muchos artistas. La experiencia fue muy interesante y enriquecedora. Pero no puedo revelar aún muchos detalles. El proyecto de la misma pertenece a Hanae como directora y no voy a ser yo quien revele sus secretos.

¿Cómo se puede aplicar el ajedrez de forma terapéutica?

Ya he mencionado varias cosas que aporta el ajedrez a nuestras vidas, pero esa faceta específica es digna de mencionar también. Existen estudios explícitos sobre el tema. El increíble Leontxo García podría aportar muchos más datos al respecto, pues él da conferencias específicas sobre ajedrez terapéutico. Animo a todo el mundo a que, si pueden, vayan a escucharle. O lo busquen por Internet. No se arrepentirán. Por poner un ejemplo, está demostrado que el ajedrez retrasa el Alzheimer...

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