Noviembre 2014

La juventud y su filosofía: el reto de nuestro tiempo

Escrito por  Carina Paulinelli y Alexandra Morales
La juventud y su filosofía: el reto de nuestro tiempo

Ser joven es, en principio, ser fuerte, valiente y generoso, tres virtudes que permiten crear y hacer crecer cualquier ideal en el mundo. La juventud que guardamos en nuestro interior nos hace querer estar cerca de los que vienen detrás, y para conectar con ellos es necesario hablar su lenguaje, comprender sus ideas, ver sus miedos y sus anhelos.

La juventud es el puente entre una generación y otra, es el relevo necesario para la continuidad. Las inquietudes que todos tenemos nos hacen preguntarnos, y nos han llevado a hacer un análisis estadístico acerca de la juventud. Queremos saber cómo ven el mundo actual, si están a gusto o no, qué carencias tienen, qué les interesa, qué temen, si son idealistas, si creen en la amistad, si confían en la gente, si tienen esperanza…

Este artículo, más que una recopilación de datos, pretende acercarnos a ellos, poder entender sus necesidades, fortalecer sus aciertos y ofrecerles un espacio, un lugar donde se sientan útiles, partícipes del presente y constructores del futuro.

Para ello nos hemos basado en la investigación realizada por la Secretaría de Estado de Servicios Sociales e Igualdad y el Instituto de la Juventud (INJUVE). Este organismo realiza un estudio exhaustivo cada cuatro años, siendo el último y referente de este trabajo el realizado en 2012.

Para comprender su lectura desde un punto de vista filosófico, nos hemos basado en lo que constituye el fundamento de una civilización, como si se diversificara en las cuatro caras de una pirámide: política, ciencia, religión y arte.

Aspecto político

Satisfacción con la vida : Ha descendido en todos los grupos de edad y de forma muy notoria en los jóvenes entre 18 y 24 años.

Valores : Los más importantes son la amistad, la familia y la salud, destacando a continuación el trabajo, el tiempo libre, los estudios, el dinero y la sexualidad. Por debajo de estos referentes personales se encuentran los relativos a las cuestiones sociales y/o comunitarias, y, entre las últimas, las más ideológicas como la política y la religión.

No hay duda de que no hay sociedad sin valores. Cada momento histórico marca unas pautas y define cuáles son sus referentes ideológicos. Nuestro tiempo se caracteriza por el individualismo y la fragmentación desde hace décadas. El tiempo que hoy nos toca vivir es el comienzo de una edad media con todas sus características, y con ellas debemos trabajar y mantener el entusiasmo en la juventud.

Posición de la juventud ante determinados comportamientos : Encontramos a jóvenes partidarios del matrimonio homosexual, la selección genética con fines terapéuticos, la práctica de la eutanasia y el aborto libre. Es también muy relevante la evolución del apoyo a la pena de muerte, que no ha dejado de aumentar. Según los datos estadísticos, más de la mitad de la población joven cree que no puede confiar en los demás, y casi un 15% más no se pronuncia al respecto, lo que es interpretable como que al menos duda, mostrando una postura de permanente precaución en las relaciones interpersonales.

Rebeldía : Es una actitud que caracteriza a los jóvenes y que a veces se traduce en correr riesgos, pero el riesgo tiene una doble cara. Una es positiva, de iniciativa, y se asocia con la experiencia y la búsqueda de oportunidades. La otra, la negativa, es la que se enfrenta con la probabilidad de encontrar daños. Lo que más daño y menos beneficios supondrían son las actitudes relativas al consumo habitual de drogas, junto con la conducción bajo los efectos del alcohol, la sexualidad sin protección, las peleas y el consumo habitual de cannabis. El alcohol o tabaco se consideran también de alto riesgo, pero en niveles inferiores. La idea del riesgo que tienen es: “en la vida hay que arriesgarse”.

Ocio : El tiempo libre es importante, ya que nos muestra la inclinación de la juventud hacia conductas que priman en su entorno. Como resumen de las investigaciones encontramos algunas diferencias entre las actividades que les gustan y las que realizan (tomando como referencia la práctica de actividades):

· Actividades culturales (museos, exposiciones, cine y teatro, conferencias, conciertos y lectura de libros) acompañadas de viajes y excursiones.

  • Música, ordenador y amigos.
  • Copas y baile (ir de copas y a discotecas).

· Mediáticas, en las que se incluye la radio y lectura de revistas y/o periódicos.

· Deportivas (practicar deporte o asistir a espectáculos deportivos).

· Un último grupo, quizá interpretable como de ociosidad y casero audiovisual, que asocia la televisión y el uso de videojuegos y consolas con el descanso puro y duro.

Nuevos horizontes : Hay un factor que no podemos dejar de lado: la emigración, fenómeno nuevo para la población joven española. Los recortes y la crisis económica han activado un proceso migratorio en el cual nos encontramos, en el que tan solo el 29% de jóvenes entre 15 y 35 años no desearía irse a trabajar a otro país.

Educación : La globalización repercute en la educación a través del plan Bolonia, paradigma europeo de educación universitaria homogénea para cualificar a los jóvenes y facilitar su integración en el mercado laboral. Pero la realidad en nuestro país es que el 31,6% no obtiene el título de educación secundaria, y la previsión para el año 2020 es que siga descendiendo. La educación no formal cumple un papel importante, ya que cubre aspectos de competencia laboral, personal y cultura general que los capacita con conocimientos y experiencias que no siempre pueden adquirir en la educación formal.

Un paso hacia la madurez: España es el país con más jóvenes viviendo con sus padres. Otro factor que se plantean es ser padres. En la actualidad los jóvenes no quieren tener muchos hijos, ha aumentado el porcentaje de los que quieren tener uno solo y de los que no quieren tener ningún hijo.

Aspecto religioso

Esta cara es la menos destacada en las encuestas pero, aun así, demuestra un descenso de interés por parte de los jóvenes en este aspecto, una tendencia a la laicidad y una aceptación por retirar la enseñanza religiosa de los colegios.

Aspecto científico

La comunicación, la informática y las redes sociales se han instalado en la vida cotidiana, lo cual supone un cambio social unánime. Para los jóvenes, el uso del teléfono móvil y el acceso a Internet son “extremadamente necesarios”.

¿En qué repercute el uso masivo de las tecnologías en los jóvenes? Es curioso el resultado, ya que en él observamos que con el mismo porcentaje está la posibilidad de encontrar nuevas amistades (74%) y, al mismo tiempo, dicen estar más aislados (74%). Estas nuevas amistades responden a un contacto superficial, carente del elemento humano, lo que queda indicado en el porcentaje más bajo que dice que lo que menos aportan las nuevas tecnologías son relaciones personales (40%).

Lo más frecuentado por los jóvenes entre 15 y 19 años son las redes sociales. Según los datos disponibles, su uso ha pasado del 60% en 2009 a casi el 95% en 2012, y los más utilizados son Facebook (55,1%), Tuenti (37,3%) y Twitter (2,2%).

Salud: Destacamos dos puntos importantes: causas de mortalidad juvenil y consumo de medicamentos, alcohol y drogas. Según las estadísticas, la mortalidad de los jóvenes ha descendido. La primera causa de muerte entre los jóvenes menores de 25 años siguen siendo los accidentes de tráfico. La segunda causa son los suicidios. El uso de medicamentos es alto (recetados y no recetados). El consumo de alcohol sigue siendo mayoritario y se ve un leve descenso en el consumo de drogas.

Aspecto artístico

Respecto a lo relacionado con el arte, poca información nos revelan las encuestas. Un 3% de los jóvenes está vinculado a alguna entidad de carácter cultural.

Encuesta realizada en Zaragoza (abril de 2014)

juventud-filosofiaEn un mundo materialista donde prima lo cuantitativo no es raro que nos hayamos encontrado con estudios sobre la juventud orientados a una información que se aleja de lo humano y de los valores atemporales. Por eso hemos querido salir a la calle y tener un contacto directo con los jóvenes de nuestra ciudad y acercarnos un poco más a sus inquietudes.

Una mañana de abril nos dirigimos a la universidad decididos a pasar el día con los jóvenes universitarios. Observamos la falta de profundización respecto a la situación actual. A todos les interesa la crisis económica, pero en cuanto a la crisis de valores muchos se quedan pensativos, como sin entender que una conlleva la otra. Al 90% le interesa el voluntariado, pero la mayoría no se compromete a practicarlo. La filosofía les interesa en un 75%, pero lo entienden como algo teórico o mental.

Respecto a cosas a aportar para cambiar el mundo, lo primero que decían fue: “hay que cambiar a los políticos y la educación”, pero cuando les preguntábamos: ¿qué puedes tú aportar desde tu lugar, tu granito de arena?, se quedaban pensativos, se daban cuenta de que era pasar de ser espectador a ser protagonista, y no de una obra de teatro, sino de sus propias vidas y de su mundo. Un aspecto positivo fue ver cómo la mayoría coincidió en una respuesta: “Falta generosidad, eso podemos aportar”.

Mientras la sociedad, que la conformamos todos, participe del juego de los amos de la caverna, como diría Platón, los ejemplos de valor, voluntad, belleza y dignidad seguirán ausentes. Teniendo en cuenta los ciclos de la historia y la edad media que estamos atravesando, es normal que una sociedad se marchite y muestre sus efectos.

Ante esto no debemos desanimarnos. Vivimos un momento histórico apasionante, tenemos un gran reto ante nosotros y es una oportunidad para ofrecer a la sociedad algo que permita a los jóvenes descubrir una forma de vivir más humana.

Hay mucha obra que realizar en lo pedagógico, hay que devolverle al mundo los valores atemporales que son patrimonio de la humanidad y es derecho de los jóvenes reencontrarse con ellos.

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