Esfinge suscripción 2017

En una vida tan ajetreada como la nuestra, donde la palabra “crisis” se ha convertido en comodín para describir variados tipos de situaciones difíciles, encontrar propuestas que nos ayuden a conseguir soluciones siempre es alentador. La filosofía parece tener algunos recursos que no siempre tenemos en cuenta.

 Observa este cuadro.
 La balsa de La Medusa es un icono del Romanticismo francés. Se trata de una gran pintura al óleo realizada por el pintor Théodore Géricault entre 1818 y 1819, y se conserva en el Museo del Louvre, París.

Respuestas de la filosofía a la crisis 1 la balsa de la medusa
 
 Crisis son cambios bruscos, violentos, que cambian nuestra vida, ya sea personal y/o colectiva. Y es a estos cambios violentos a los que nos vamos a referir.
 Volvamos al cuadro. Se trata de un drama por el hundimiento del barco llamado La Medusa, donde se salvaron unos pocos náufragos. Refleja a la perfección lo que es una crisis: estábamos tan tranquilos y seguros en nuestro barco y, de pronto, tras una fuerte tempestad, ya no existe el barco ni su seguridad, ni los proyectos y sueños que teníamos al embarcarnos… ahora se trata de sobrevivir.
 
 La filosofía aporta respuestas

 Para mí, una definición sencilla de «filosofía» podría ser: «Una actitud vital e integradora, innata en el ser humano».

 Actitud vital porque afecta a todos nuestros actos, íntimos y en colectividad.

 Integradora porque es inclusiva y no excluyente, que busca la armonía y no el enfrentamiento: armonía con uno mismo, con los demás y con la naturaleza.

 E innata en todos nosotros ¡porque tenemos MENTE!

 Me refiero a la filosofía natural o tradicional, que parte de un principio: todos estamos conformados por dos fuerzas complementarias, espíritu y materia. El espíritu tiende a elevarnos, buscando lo más noble en cada uno y persiguiendo el ideal de unión; por ello es la raíz del altruismo. La materia tiende al estatismo y a la inercia, buscando la comodidad del yo o egoísmo. Son como dos anillos inseparables, donde la materia pende del espíritu, y allí donde ambas fuerzas friccionan es la psique, nuestra mente y emociones, que suele interpretar este roce como dolor, desconcierto, ira, etc.

 Para esta filosofía natural, la clave está en poner la conciencia en lo espiritual y no en lo material, para que esta esté al servicio de lo más elevado. Como si el espíritu fuera el piloto y la materia, el vehículo: lo importante es el piloto que viaja para llegar a su destino.

 Respuestas no son teorías sino «acciones inteligentes» que permitan mitigar los efectos de las crisis y encontrar una buena salida a las mismas.

 ¿Has observado en el cuadro las diferentes actitudes de los personajes? Se dice que esta pintura refleja las formas en que reacciona la gente ante las crisis: están los que se rinden y han perdido toda esperanza, situados en la parte inferior, ya muertos o dando la espalda y abatidos; los que tienen dudas pero aún confían, aunque carecen de fuerza propia y por eso imploran ayuda, en el centro, de rodillas y con las manos extendidas; y los idealistas, los luchadores, de pie e iluminados por el sol, agitando sus camisas (una es blanca inmaculada), sin temor a quemarse, luchando por todos y sin rendirse.
 
 La filosofía natural propone tres pasos para salir de las crisis.
 I.- Serenidad para reflexionar.
 II.- Reflexionar para comprender.
 III.- Comprender para actuar.

 Serenidad para reflexionar

 Siendo el primer paso, es el más difícil, porque implica todo un cambio de actitud mental y emocional.

 Para alcanzar un cierto grado de serenidad, lo primero es darnos cuenta de que tenemos que reaccionar… ¡de verdad! Para ello es imprescindible desarrollar la atención y poner en marcha nuestra voluntad.

 A continuación tenemos que bajar la intensidad emocional: despersonalizar o des-subjetivizar. Quitarle hierro a los acontecimientos tratando de verlos de la forma más objetiva posible. Cuesta, pero sí podemos rebajarla. Quitarnos el victimismo del «¡Dios mío!, ¿por qué me pasa esto a mi?» y cosas parecidas. Si estamos muy alterados no podemos pensar con claridad.

 Y tener serenidad es la base de la reflexión.

 Reflexionar es «ver en profundidad», desde la profundidad de uno mismo, en nuestro interior, y en profundidad de las cosas y acontecimientos, más allá de sus apariencias. Es masticar las ideas, troceándolas con los dientes de la paciencia y ensalivándolas con la razón, haciendo que lo que es duro y pesado se vaya ablandando para poderlo «digerir».
 
  Reflexionar para comprender

 Comprender es digerir y asimilar. Una vez está en nuestro estómago, a un nivel más profundo de nuestro pensamiento, lo disolvemos con los jugos gástricos de la experiencia, propia o de otros, más la intuición que nos dice que todo tiene un sentido. Así le extraemos todo «su jugo», asimilando lo esencial y desechando lo accesorio. Y lo esencial es:

 a) Reconocer que en la Naturaleza todo lo que afecta a la materia está sometido al cambio. Que toda crisis es material y, por tanto, está sometida a esta ley natural, la ley de los ciclos.
 b) Percibir las características de cada crisis y qué la provoca. Si es por causas naturales, qué podemos hacer para prevenirla. Y si es personal o social, en cualquiera de sus facetas –económica, de salud, alimentaria, etc.–, veremos que el causante siempre es el ser humano; concretamente su falta de valores, la falta de humanidad por un exceso de egoísmo.

 A mi entender, en el cuadro falta una cuarta forma de reaccionar, la de los filósofos.
 ¿Imaginas cuál puede ser?
 
 c) Usar la experiencia para buscar soluciones: ¿qué podemos hacer? Tenemos dos opciones que se pueden dar a la vez: 1- Tratar de mitigar los efectos de la crisis, y/o 2- buscar una buena solución o salida a la misma.
 Si hemos dicho que en las crisis personales y sociales la clave siempre es la persona, nosotros, la experiencia personal e histórica nos indica que toda salida de las crisis pasa por un renacimiento.

 La palabra «renacimiento» está íntimamente relacionada con «renovación» y «renacer».

Respuestas de la filosofía a la crisis 2

 Renovación personal, dejando atrás aquello que no nos sirve para avanzar, para volver a nacer un poco más sabios, más justos, más buenos e inteligentes. Del renacer de una parte significativa de la sociedad vendrá el renacimiento colectivo.

 Si aún no te has imaginado a los filósofos en el cuadro voy a darte una pista: ¡el verdadero filósofo es una persona de acción!
 
  Comprender para actuar

 Para llegar al renacimiento, a través de la propia renovación y renacer, son imprescindibles dos cualidades, fruto de la comprensión: adaptabilidad e ideas claras y abiertas.

 La adaptabilidad es lo contrario de la rigidez. Saber aprovechar las oportunidades que traen los cambios, sean estos suaves o violentos. Como el marino que sabe aprovechar los vientos.

 Las ideas claras y abiertas, para seguir aprendiendo siempre. Tener convicciones, ideas firmes pero no rígidas. El marino sabe a qué puerto se dirige.

 Estas dos características se resumen en una vieja enseñanza: «Vivir en el mundo sin que el mundo te atrape».

 Otra regla de oro: «Jamás busques tu felicidad a costa de la felicidad de otros».

 Algunas formas de actuar que la filosofía enseña:
 a) En lo personal.
 Recomendación general: «¡Nada en exceso!», busca el equilibrio y huye de los extremos.
 - Con nuestro cuerpo físico. Cuidarlo básicamente, es nuestra herramienta y ha de funcionar bien. Atención a la salud sin obsesión. Armonía e higiene en el vestir, que no es ir de marca pero sí estético y siempre bien aseado. No gastar en cosméticos y cuidado personal más dinero y tiempo que el que empleamos en la cultura, acciones humanitarias y/o de caridad.
 - Con nuestras emociones. No ser ni vulgar ni un esnob repelente. Tratar de controlar nuestro carácter para no provocar –ni provocarnos– más dolor del que ya hay en el mundo. Cuidar nuestras palabras y nuestro comportamiento, en público y en privado, tratando de que sean siempre lo más armónicos y diplomáticos posibles.
 - A nivel mental. Ideas nobles, elevadas y firmes. Tener claras nuestras prioridades. Revisarnos periódicamente para evitar caer en el fanatismo, el egoísmo o la indiferencia.
 - En lo espiritual. Creer en Dios de forma sana y natural, aprendiendo a ver Su presencia, primero en la naturaleza, y luego en el corazón de cada ser humano, incluido el nuestro. No presumir de ello pero tampoco negarlo. Ser naturalmente filósofo.
 Como síntesis: unir a la estética de nuestro cuerpo las acciones bellas y eficaces y la ética y bondad de nuestra alma.
 El filósofo estaría remando y ayudando a todos, animando a los idealistas y a los que aún tienen esperanza de que les ayuden. Estaría aprovechando la experiencia de los que saben para orientarse por las estrellas y dirigirse lo antes posible a tierra firme… o a las rutas comerciales, si está en medio del océano. Y jamás dejaría atrás a nadie, aunque pierdan la esperanza.
 
 b) En lo social o colectivo.
 Ser filósofo e idealista siempre.
 Buscar y exigir que toda política busque y aplique la justicia para todos, sin exclusivismos, y exigiéndole más a los servidores públicos, que deben dar ejemplo.
 Buscar y exigir que toda ciencia esté inundada de conciencia, al servicio de la humanidad y no de unos pocos. Y que nos ayude a acercarnos al misterio de la vida.
 Buscar y exigir que el arte exprese la belleza y nos ayude a encontrarla, siendo cada vez más armónicos y estéticos en todo.

Respuestas de la filosofía a la crisis 3

 Y por último, buscar y exigir que todo lo que lleve el nombre de religión esté lleno de bondad y generosidad para todos, sin sitio para el orgullo de creerse el único y mejor, superior a los demás.

 Regla de oro: jamás exigir a otro que haga lo que nosotros somos incapaces de hacer, o al menos intentar.

 En resumen, como enseña el filósofo y profesor Jorge Ángel Livraga sobre cuál debe ser nuestra actitud en estos tiempos de cambios tan bruscos y acelerados, el buen filósofo es como el corcho, que por más que lo hundan siempre sale a flote porque nunca pierde su anhelo de aire y de cielo.

Publicado en Filosofía

Jon Kabat-Zinn es fundador y director de la Stress Reduction Clinic y del Center for Mindfulness in Medicine, Health Care and Society de la Universidad de Massachusets, y profesor emérito de Medicina en la misma Universidad. También fue miembro del Consejo del Mind and Life Institute durante quince años. Su obra ha contribuido a la creciente inclusión de la atención plena en la medicina, la psicología, las escuelas, las organizaciones, las prisiones y el deporte profesional. Dirige talleres de reducción del estrés y atención plena para profesionales de la salud, líderes del mundo empresarial y otros profesionales del mundo entero. Kairós ha publicado sus principales obras: Vivir con plenitud las crisis, La práctica de la atención plena, Llamando a tu propia puerta y El poder de la atención.

El estrés de las crisis

Con motivo de la publicación de la nueva edición completamente revisada de su libro Vivir con plenitud las crisis, Jon Kabat-Zinn ha estado en España impartiendo conferencias y talleres del 22 al 30 de abril, concretamente en Madrid, Zaragoza y Barcelona.
Este texto, fruto de décadas de práctica clínica con el mindfulness según el método concebido por el propio Jon Kabat-Zinn, está considerado el punto de inflexión del movimiento mindfulness en todo el mundo.
El estrés puede agotar nuestras reservas de energía, socavar nuestra salud y acortar incluso nuestra vida, tornándonos más vulnerables a la ansiedad, la desconexión, la depresión y la enfermedad. Este libro, que parte del conocido programa de reducción del estrés basado en el mindfulness (MBSR o REBAP) de Jon Kabat-Zinn y ha dado origen a un campo completamente nuevo de la medicina y de la psicología, nos enseña a emplear prácticas médicamente demostradas derivadas de la meditación y el yoga para contrarrestar los efectos del estrés, restablecer nuestro equilibrio corporal y mental y estimular el bienestar y la curación. El ejercicio regular de estas prácticas de mindfulness y su integración día tras día en nuestra vida cotidiana, puede enseñarnos a vivir mejor con el dolor crónico, alentar la curación óptima, reducir la ansiedad y los sentimientos de pánico y mejorar la calidad global de nuestra vida, así como nuestras relaciones sociales.
«Todos somos capaces de cultivar una mayor atención plena y un mayor amor pleno en nuestras vidas y beneficiarnos enormemente de ello» (Jon Kabat-Zinn).

 

¿Cuál es la crisis a la que se refiere en el título?

La propia condición humana incluyendo, más específicamente, el estrés, el dolor y la enfermedad.


¿El estrés es el cáncer del futuro? ¿O tal vez del presente?

Exactamente. Si no logramos mantenerlo bajo control, sencillamente nos puede costar la vida.


¿Podría explicar brevemente qué es el mindfulness? ¿Cómo puede afectar a nuestra vida cotidiana?

El mindfulness es la conciencia plena. Se ejercita prestando atención de manera activa, en el momento presente y sin juzgar. Esto es fácil de decir, pero no tan fácil de llevar a cabo, y por ello el mindfulness requiere ejercicio. Es una práctica de meditación que tiene relevancia directa e inmediata en cada momento de nuestras vidas. Dado que la conciencia es una parte esencial del ser humano, lo que realmente estamos trabajando es un gran acceso a nuestra conciencia.
De hecho, no hay que adquirir nada realmente nuevo, simplemente hacer pleno uso de la riqueza de nuestro repertorio humano; en este caso, la conciencia misma. Dicho de otra manera: el mindfulness, al igual que el bienestar, es una habilidad que puede ser mejorada a través de la práctica, un músculo que puede ser reforzado con el ejercicio, utilizando lo que la mayoría no queremos y no nos gusta, como el «peso» que nos ayuda a desarrollar el músculo. O sea, puede transformar el cerebro, como la reciente investigación neurológica en el midnfulness está mostrando.


Budismo y mindfulness

¿Qué relación hay entre el mindfulness y el budismo?

VivirPlenCrisis jon kabat zinnEl mindfulness, al versar sobre la atención y la conciencia, es una capacidad humana universal, pero ha sido ignorado hasta hace poco por la sociedad en general. A veces se habla de él como «el corazón de la meditación budista», y el mismo Buda lo describió como el «camino directo hacia la liberación». Se trata de un elemento importante del budismo y un elemento explícito del Noble Óctuple Sendero. También usamos la palabra como un término general que incluye toda la sabiduría y la compasión de las enseñanzas de Buda. Hay que tener en cuenta que el mismo Buda no era un budista y se le describe a menudo como «el médico del mundo». Sus Cuatro Nobles Verdades se encuentran expresadas en un formato de medicina clásica:
1. Un diagnóstico (sufrimiento).
2. Una etiología (la causa fundamental es la autoidentificación y el apego).
3. Un pronóstico (es posible liberarse del sufrimiento).
4. Un plan de tratamiento (el Noble Óctuple Sendero); aquí el mindfulness es un factor clave y está interrelacionado con los otros factores.


¿Podrían curarse algunas enfermedades aprendiendo a respirar correctamente?

No lo sé. Hemos demostrado que las personas con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) pueden beneficiarse mucho si aplican el mindfulness a su respiración y, al hacerlo, pueden amplificar el componente abdominal de su respiración y reducir los episodios de falta de aliento (disnea). La conciencia de la respiración es una puerta a una mayor conciencia global, por lo que es probable que tenga efectos profundos en todo tipo de enfermedades, ya sea directa o indirectamente.


Ha entrenado desde políticos y jueces hasta deportistas y empresarios. ¿El mindfulness es útil para todos los campos?

Hay muy pocas actividades humanas que no se puedan beneficiar enormemente de una mayor presencia de la mente y de la apertura de corazón, que es en lo que consiste el mindfulness. En esas condiciones, surgen ideas que conducen a acciones más saludables y menos nocivas.


Entiendo que practicar el mindfulness es bueno, tanto para nosotros como para quienes nos rodean.

Sí, cuanto más consciente y agradable seas, más lo sentirán los que te rodean y más se beneficiarán de tu calma y claridad.


Beneficios medicinales

¿Estamos hablando de una medicina alternativa o de un complemento para la medicina tradicional?

Quizás hace diez o más años hubiese quien pensaba que se trataba de una medicina alternativa, pero hemos sido parte de la medicina tradicional desde hace 37 años en el Centro Médico de la Universidad de Massachusetts y nuestros colegas se encuentran en las facultades de medicina y hospitales de todo el mundo. Por lo tanto, no es ni alternativa ni complementaria. El mindfulness es una parte íntima de la medicina moderna y es esencial para la práctica de la buena medicina, la buena cirugía y la buena salud, tal y como más y más rigurosos estudios científicos están demostrando.


¿Qué es el programa REBAP?

El plan de estudios REBAP se describe en el libro. La gente puede practicar por su cuenta mediante la lectura del libro, pero en el hospital se trata de un curso de ocho semanas en el que vienes una vez por semana para una clase de unas tres horas junto con pacientes que tienen una amplia gama de diagnósticos y problemas de salud, incluyendo el dolor, el estrés y enfermedades de todo tipo. Se practica el mindfulness en grupo y, el resto de la semana, lo practicas por tu cuenta en casa. En la sexta semana dedicamos un día entero al «retiro de mindfulness», en el que practicamos juntos durante unas ocho horas.


¿Qué has cambiado en esta edición del libro? ¿Lo has adaptado a tiempos de crisis económica?

Me he dirigido sobre todo al enorme crecimiento de la evidencia científica del poder del mindfulness, especialmente en forma de REBAP. Y sí, también lo he adaptado a esta época en particular, no solo a la crisis económica mundial, sino también a la revolución digital que ha transformado casi todo lo referido a la forma en que vivimos y trabajamos, y cómo cada vez estamos más distraídos.


Crisis económica, política, valores... ¿en España necesitamos especialmente su libro?

Al no ser español, realmente no lo podría decir. Por lo que sé, REBAP se está volviendo más y más popular en España y la gente se está beneficiando mucho de ello. Lo que puedo decir es que el estrés es el estrés, dondequiera que se encuentre y cualquiera que sea la forma que adopte. Dado que todos tenemos cuerpos y mentes, y ya que todos sufrimos como seres humanos al afrontar la enfermedad, la vejez y la muerte, así como las diversas crisis económicas y sociales que asolan Europa en particular, probablemente nunca se ha producido un mejor momento para optimizar la dimensionalidad completa de nuestra salud y bienestar en todos los niveles: individual, social y global. Nunca ha habido un momento más necesario y urgente para practicar el mindfulnes, por nuestro propio bien y por el del planeta.


¿Puede este libro salvar vidas?

Muchas personas me han dicho que salvó su vida o, dicho de otra manera, que les devolvió su vida. Siempre resulta abrumador escuchar esto. Y demuestra que todos somos capaces de cultivar una mayor atención plena y un mayor amor pleno en nuestras vidas y beneficiarnos enormemente de ello, independientemente de los niveles de sufrimiento que podamos estar padeciendo.
Vivir con plenitud las crisis es un libro para jóvenes, mayores, sanos, enfermos y cualquier persona que, en suma, quiera vivir una vida más sana y plena en un mundo tan ajetreado como el nuestro.


Enlaces de interés:
http://editorialkairos.com/catalogo/vivir-con-plenitud-las-crisis

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