Una esfinge es un símbolo antiquísimo de la evolución. Existía en Egipto, Grecia, Asiria, etc. Está formada por cuatro animales: cuerpo de toro, garras de león, alas de águila y cabeza humana. Representa los 4 elementos, las 4 dimensiones… Pero sobretodo representa el enigma de la evolución de la conciencia humana. 

Hemos escogido este símbolo para representar la encrucijada en la que se encuentra la actual humanidad. Si somos capaces de armonizar la tradición y la modernidad; la ciencia y el espíritu; lo individual y lo colectivo; lo occidental y lo oriental; el pasado y el futuro; lo micro cósmico y lo macro cósmico, etc. resolveremos el enigma que nos plantea la esfinge.

Como filósofos e idealistas prácticos, creemos que existe una posibilidad de desarrollar una nueva civilización más humana sobre la base de reconciliar estos opuestos. Esta nueva civilización no sería de una nación sino del mundo entero. Y debería incluir a las naciones desarrolladas y a todos los pueblos. 

Cada mes se forma un mosaico vivo de inquietudes y propuestas sobre el cual resulta útil reflexionar. La diversidad de temas tratados puede resultar desconcertante pero existen unos rasgos que los armonizan y les confieren un sentido: El primero es la actualidad. Con una mirada atenta, podremos rescatar de la actualidad hallazgos llamados a perdurar en la memoria. 

El segundo es la invitación a nuestros lectores a observar con otra mirada, desde un ángulo quizá insólito tales acontecimientos. El mundo cambia, el viejo paradigma se hunde, surgen nuevos hallazgos en todos los campos del saber pero hay que interpretarlos: Para eso estamos los filósofos. También hay que reinterpretar los conocimientos de siempre, bajo una nueva luz: Una nueva visión de la historia, del ser humano, de la naturaleza, del cosmos…

Saludamos a nuestros lectores, fieles amigos que acuden a la cita, a compartir los resultados de esta búsqueda de sabiduría.