Junio 2016

La muerte, una experiencia cada vez más cercana

Escrito por  Luis Llera
La muerte, una experiencia cada vez más cercana

Las experiencias cercanas a la muerte comenzaron siendo objeto de estudio como algo atípico y con cierto escepticismo por parte de la ciencia. Su investigación llevó a comprobar que constituyen un fenómeno compartido por personas de diferentes creencias y pertenecientes a lugares y ámbitos culturales variados. Hoy en día se aceptan como un hecho constatado por la ciencia, aunque hay diferentes posturas a la hora de explicarlo.

Desde tiempos remotos, aparecen descripciones documentadas de experiencias especiales vividas por personas que están al borde de la muerte. Están presentes en los «Libros de los Muertos» de antiguas civilizaciones, como La salida del alma a la luz del sol egipcio; o el mito de Er en la filosofía platónica, en donde un guerrero armenio, abatido en la batalla, vuelve a la vida en su pira funeraria y relata lo acontecido en ese «otro lado». Es en la actualidad cuando este tipo de experiencias se están abordando desde el ámbito científico a través de estudios serios y rigurosos. Fue el investigador Raymond Moody, doctor en Psicología y Filosofía, quien denominó a este tipo de vivencias como «experiencias cercanas a la muerte» (ECM).

¿Qué es una ECM y cuándo se produce?

Podemos definir una ECM como la experiencia en un estado especial de conciencia no ordinario y que contiene una serie de elementos universales. Suele darse en personas que están al borde de la muerte, enfermos terminales o personas con parada cardiorrespiratoria que son reanimados. También puede ocurrir en personas que perciben un riesgo inminente y real de muerte; por ejemplo, un escalador que por accidente cae al vacío, puede experimentar una ECM durante su caída.

Los elementos universales que aparecen en las narraciones de las ECM de los sujetos que las experimentan son: la «experiencia extracorporal» o sentir que su identidad verdadera abandona su cuerpo, pudiendo observar y escuchar todo lo que ocurre en el entorno; el examen vital o percepción simultánea de imágenes de los actos de la vida; la reunión con familiares difuntos; entrada en un mundo hermoso; sensación inmensa de paz, amor, alegría y de profunda interconexión con todo lo vivido en ese estado; barrera o punto de no retorno, a partir del cual son conscientes de que no regresarán a la vida normal si lo traspasan; etc.

Hay que matizar que algunos de estos elementos varían según la cultura, educación y creencias religiosas del individuo; sin embargo, el símbolo o aspecto primigenio es siempre el mismo. Por ejemplo, en Oriente, el «libro de actos» aparece en lugar de la secuencia de imágenes que suelen narrar en Occidente. El significado es el mismo en ambos casos, la revisión o examen de los actos. Por tanto, vemos que la interpretación psicológica de símbolos pasa a través del filtro cultural de la persona que vive la ECM. Esto apuntaría a la existencia de una conciencia colectiva subyacente, tal y como postula el célebre psicólogo C. G. Jung.

Después de haber pasado por una ECM, las personas pierden por completo el miedo a la muerte, renuncian a una vida materialista y al estatus social o profesional, aumenta su conciencia ecológica y, en general, dan un cambio radical a sus vidas en el sentido ético, dedicándose a actividades que redundan en beneficio de otras personas o del planeta.

Concepto actual de las ECM

Existen dos posiciones claras y opuestas a la hora de abordar el fenómeno ECM. En primer lugar, está el punto de vista científico materialista, sustentado en la tesis reduccionista de que la conciencia es un derivado de los procesos neurobiológicos que tienen lugar en el cerebro. Desde esta perspectiva, se atribuyen como causas fisiológicas de las ECM la falta de oxígeno en el cerebro o la administración de fármacos que inducen a estados alucinatorios, entre otras muchas causas que sugieren producir las ECM.

Estudios recientes que abordan en profundidad estas experiencias, avalados por investigadores de renombre internacional en neurociencia o física cuántica, como el neurocardiólogo belga Pim Van Lommel, concluyen que las ECM son experiencias reales, inequívocas y cuya comprensión nos ayudaría a entender mejor la propia vida. Esta sería la otra forma de concebir las ECM, basada en el presupuesto contrario al de la ciencia convencional, es decir, que la conciencia es un fenómeno ubicuo, no local, y nuestro cerebro es un simple mediador o canalizador material de dicha conciencia universal. Desde esta visión se pueden explicar fenómenos que implican alteración espacio-temporal, como la predicción de acontecimientos futuros o haber estado en lugares lejanos durante una ECM; hechos que luego se han podido constatar en multitud de ocasiones.

El cerebro como vehículo de una conciencia global, postulado por la nueva ciencia, no es un concepto nuevo. Se remonta a civilizaciones milenarias cuyos textos, como el Kibalion de Hermes Trismegisto, nos hablan del principio de mentalismo, primera de las siete leyes primordiales del universo; afirma que todo tiene origen en una mente omniabarcante y omnisciente.

Conclusión

ECMExisten estados de conciencia no ordinarios pero reales, niveles de supraconciencia en los cuales se desarrollan las ECM. Por tanto, son experiencias trascendentes y no pueden compararse ni expresarse con elementos de la realidad cotidiana.

La asunción abierta y natural de la muerte y de las ECM ayudaría a proporcionar un tratamiento integral a los enfermos, atendiendo sus necesidades biológicas, psicológicas y espirituales al mismo tiempo.

El ser humano demanda una revisión urgente de su concepto de muerte. En la actualidad la concebimos como algo aterrador, triste, trágico y se ha convertido en un tema tabú que hay que evitar o negar a toda costa.

En todas las civilizaciones (excepto en la nuestra occidental materialista) existían los libros de los muertos, que ayudaban a los moribundos a «marchar», y a sus allegados, a aceptar su pérdida. Estos libros contienen verdaderos mapas que indican el itinerario a seguir por los estados profundos de conciencia. Emerge un nuevo tiempo en el que es necesario reintegrar nuestras raíces espirituales con los extraordinarios avances científicos y tecnológicos, con la finalidad de ver la vida y la muerte desde una visión integradora y global de la realidad.

Bibliografía

ECM, Experiencias cercanas a la muerte. Penny Sartori. Editorial Kairós.

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