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Febrero 2016

Artemisa: la planta que vence a la malaria

Escrito por  Mario Schwarz (naturópata)
Artemisa: la planta que vence a la malaria

Un importante avance en el campo de la medicina tropical en el siglo XX ha sido el descubrimiento de la artemisinina como tratamiento para curar la malaria y favorecer la salud en zonas tropicales. Curiosamente esta planta ya se utilizaba en la medicina tradicional china miles de años atrás. Una doctora china, Youyou Tu ha sido galardonada en 2015 con el premio Nobel de Medicina décadas después de su hallazgo.

Hallazgo de una nueva terapia contra la malaria o paludismo

 «El descubrimiento de la artemisinina y su tratamiento de la malaria está considerado como el más significativo de medicina tropical en el siglo XX para la mejora de la salud de personas de países tropicales en desarrollo en Asia del Sur, África y América del Sur».

La Dra. en Farmacia china Youyou Tu acaba de ganar (el pasado mes de octubre de 2015) el premio Nobel de Medicina por su trabajo en el tratamiento de la malaria utilizando como modelo una planta medicinal china, conocida por los terapeutas chinos desde hace 2000 años.

La laureada Youyou Tu, de ochenta y cuatro años, cuyo nombre circulaba desde hacía tiempo en la Academia, ha sido reconocida por el descubrimiento de un tratamiento particularmente eficaz contra la malaria con un extracto de la planta de ajenjo dulce.

Tu comenzó su investigación mediante la combinación de antiguos textos médicos chinos y remedios populares. Recolectó 2000 remedios potenciales y, de ahí, fabricó 380 extractos de plantas. Uno de ellos, el de la planta de ajenjo (Artemisia absinthium) resultó muy prometedor en ratones.

Tu se inspiró en un texto antiguo, y así pudo modificar el proceso de extracción con resultados mucho más efectivos. En los años 70 consiguió aislar el ingrediente activo de la absenta, esto es, la artemisinina. Se trata del tratamiento más eficaz y seguro contra la malaria, una enfermedad que afecta a cerca de 200 millones de personas al año y mata a más de 500.000, sobre todo niños africanos y habitantes del sudeste asiático.

Es curiosa la poca trascendencia que esta noticia ha tenido en nuestro país, teniendo en cuenta que, gracias a la utilización de esta planta usada por la medicina tradicional china desde hace veinte siglos, se están curando de malaria miles de personas por año, salvándolos de una muerte segura, ya que el remedio antimalárico usado antes de este redescubrimiento era ineficaz.

tu youyouQué importante resultó el redescubrimiento de esta planta medicinal y cuánto bien se podría lograr si más personas y más investigadores se dedicaran a desentrañar la milenaria tradición herbaria china y la oriental. Una sola mujer ha logrado con su investigación mitigar el dolor y el padecimiento de millones de personas; en la naturaleza y en los viejos vademécums hay joyas y tesoros curativos a la espera de ser redescubiertos. La Fundación Naturopática invita a todos a través de este artículo a estudiar y difundir la medicina tradicional china por su riqueza curativa y por sus herramientas terapéuticas en la mantención de la calidad de vida.

La Artemisia annua, o Artemisa dulce, es una planta conocida y utilizada en medicina china desde la Antigüedad, por su potente acción contra las fiebres altas. Pero también era valorada por otros usos. Hay registros de ella en el año 168 a.C. y era utilizada contra la fiebre, la ictericia y como antiparasitaria, entre otras cosas.

Afortunadamente, desde hace varias décadas, se va recuperando poco a poco todo el conocimiento relacionado con esta joya de la naturaleza, siendo de gran interés no solo por el descubrimiento en China de su acción contra la malaria, sino porque algunas investigaciones recientes apuntan hacia ella como un verdadero agente anticancerígeno, posiblemente muy eficaz contra una gran variedad de cánceres como el de mama, pulmón, próstata, colon, leucemia...

Algunos de los usos actuales de esta planta son contra la malaria, la giardia, como antimicrobiano, contra la schistosomiasis, diarrea, parásitos, picaduras de insecto, parasitemia, sin olvidar su acción para reforzar el sistema inmunológico y su posible acción contra el cáncer.

Los compuestos de la Artemisia annua funcionan reaccionando con las concentraciones de hierro que tiene el parásito de la malaria, atacando las membranas celulares del mismo y destruyéndolo. Dado que las células cancerígenas se nutren también de mucho hierro para replicar el ADN cuando se multiplican, los investigadores empezaron a preguntarse si la Artemisa dulce tendría una acción parecida con el cáncer, descubriendo, en efecto, que es altamente tóxica para las células cancerígenas.

Su acción contra el cáncer

artemisa annuaVarias investigaciones con los principios activos de esta planta, llevadas a cabo en años recientes por la Universidad de Washington, están desvelando el que podría ser el secreto mejor guardado de la misma, y toda una revelación: su potente acción contra un gran número de cánceres. Todos los experimentos realizados muestran que los principios activos de la Artemisia Annua son muy rápidos y efectivos a la hora de destruir células cancerígenas en general, por ejemplo en cáncer de mama, próstata o leucemia. Además, son extremadamente selectivos, dirigiéndose directamente a las células cancerígenas, dañando apenas las sanas.

Por ejemplo, el uso del extracto destruyó células de cáncer de mama en dieciséis horas de forma absolutamente selectiva y rápida, y las de leucemia, unas de las más ricas en hierro, en ocho horas. En cuanto a las células malignas de fibrosarcoma, retrasó su crecimiento.

Según parece, su acción es hasta diez veces más efectiva que los medicamentos habituales y con el excelente añadido de que prácticamente no daña las células sanas, contrariamente a lo que hace la quimioterapia.

Las conclusiones de esta investigación son claras. Los investigadores afirman que esta rápida inducción a la apoptosis o muerte celular del cáncer debido a los principios activos de esta planta, podría convertirlos en agentes contra el cáncer efectivos y económicos.

Están desarrollando un medicamento al que han añadido algunos agentes que multiplican tremendamente la acción de los principios de la planta, y que podría hacer que pasara, de destruir cien células cancerígenas por cada célula sana, a doce mil. A pesar de que apenas existen datos respecto al uso de esta planta por personas enfermas de cáncer –por lo que esta información debe tomarse con las debidas precauciones–, los resultados de todas las investigaciones realizadas la sitúan, por lo menos, como una planta muy a tener en cuenta y que podría tener un gran potencial y depararnos sorpresas importantes.

Hemos estado en contacto con el Dr. Tomikazu Sasaki, investigador universitario a cargo del desarrollo de la investigación de la artemisinina como principio activo anticancerígeno en la Universidad de Washington, y nos comenta que se encuentran aún trabajando en el campo de la investigación y que, si bien han obtenido excelentes resultados in vitro, se encuentran trabajando en resolver algunos temas técnicos para que funcione in vivo.

Su acción contra la malaria

Esta maravillosa planta ha demostrado ser entre 10 y 100 veces más activa contra la malaria que los medicamentos convencionales, y ha sido utilizada sin problemas durante más de dos mil años. La industria farmacéutica la descubrió hace varias décadas y sintetizó su principio activo. A partir de ahí empezó a ocurrir lo que nunca antes: se empezaron a crear resistencias.

Por eso, somos muchos los que seguimos defendiendo el uso de la planta entera, dejando que actúen todos sus principios en sinergia, pues así se han utilizado durante miles de años sin problemas. Los problemas empiezan cuando separamos compuestos en los laboratorios.

Además, se ha demostrado que las decocciones tradicionales de Artemisia annua poseen unos flavonoides que potencian la acción de la artemisinina, principio activo antimalárico.

Pero si una farmacéutica vende pastillas, gana mucho dinero. Dar semillas, enseñar a cultivar la planta y explicar cómo se debe tomar, no enriquece a nadie y convierte a los pueblos en autosuficientes, y esto es muy peligroso según parece.

La Organización Mundial de la Salud hace años que está utilizando este producto en zonas endémicas contra la malaria con gran éxito.

Aparte de la amplia experiencia de organizaciones como ANAMED con la Artemisa dulce, también hay estudios científicos que avalan su eficacia contra la malaria. Varias investigaciones científicas en China concluyeron que la planta tomada en forma de polvo, ya sea mezclada con aceite o extraída con alcohol, tiene un 100% de eficacia para superar la enfermedad.

Otro estudio de la Universidad de Tübingen en Alemania, mostró que siete días después del inicio del tratamiento con té de artemisia, el 77% de los pacientes ya no presentaban fiebre, el 88% habían recuperado las fuerzas, y el 92% ya no tenían dolores musculares ni náuseas. Incluso si no se hubieran curado del todo, por lo menos ya estaban fuertes para poder ir al médico.

Esta misma Universidad demostró que el consumo durante siete días del té de Artemisia annua normaliza los niveles de malaria en sangre.

Cómo se toma

Hay diversas formas de consumirla tradicionalmente: en infusión de la planta seca, o la planta seca en polvo, o incluso, en algunos lugares de Asia, toman sus hojas frescas en la ensalada, aunque son un tanto amargas.

Aquí hago un breve resumen, recogiendo las recomendaciones de ANAMED, enfocadas al uso de la artemisa contra la malaria. Dado que no he podido acceder a ninguna información detallada del uso de la planta entera cuando se trata de otras enfermedades, dejo esto solo como referencia, recomendando que contrastéis con la página de ANAMED por si hubiera cambios –ya que ellos nos mantienen al día en cuanto al uso correcto de la planta–, y con profesionales que conozcan bien el uso de la misma.

La infusión para adultos, en general, se hace con 5 gramos de hojas secas, o 25 gramos de hojas frescas. Se vierte sobre las mismas un litro de agua hirviendo. Debe macerar por lo menos quince minutos. Esta infusión solo dura 24 horas, debe renovarse cada día. Una vez hecha la infusión, se divide en cuatro tazas que se repartirán a lo largo del día. Se toma durante un mínimo de siete días, pudiendo llegar hasta doce.

En el caso de personas inconscientes, se aplica el té en forma de enema. La infusión con este propósito se hace más concentrada: se echa sobre 10 gramos de planta seca, o bien 50 gramos de planta fresca, medio litro de agua hirviendo. Se deja macerar un mínimo de quince minutos. Después se divide en cuatro partes o más y se aplica en forma de enema a lo largo del día.

¿Cómo están utilizando estos cooperantes el té a modo de prevención? Por la mañana, antes del desayuno, vierten 200 ml de agua hirviendo sobre una cucharadita colmada (1,5 gr) de Artemisia annua seca, lo dejan reposando, y después de desayunar lo cuelan y lo beben. Los niños toman menos, según su peso. Para quienes les resulta fuerte de sabor de la infusión, lo que hacen es mezclar la planta seca pulverizada, en la misma cantidad que se usaría en infusión, con algo de miel o yogur. Parece que lo empiezan a tomar el mismo día de su llegada al país de riesgo y siguen hasta tres semanas después de su vuelta a casa.

Investigación en una comunidad de Uganda

El uso del té de Artemisia annua como preventivo se está extendiendo poco a poco. A continuación, resumo la investigación llevada a cabo en la comunidad de trabajadores de la explotación agrícola Wagagai, a unos 35 kilómetros al sur de Kampala, en Uganda, comunidad pobre con pocos recursos económicos, lo que les impide acceder al tratamiento y profilaxis convencionales. Desde 2006 en esta comunidad se ha establecido la ingesta semanal del té de Artemisia annua a modo de prevención, ingesta que es totalmente voluntaria tanto para trabajadores como para encargados. La artemisa la cultivan ellos mismos con esta única finalidad.

Los investigadores hicieron un seguimiento de varios meses a todo el personal de la explotación, entre abril y noviembre de 2010, además de analizar en laboratorio muestras de la artemisa que tomaban. El 84,2% de los encargados y el 62% de los trabajadores del campo tomaban el té una vez a la semana para prevenir la malaria y las fiebres asociadas.La atención clínica por fiebre o síntomas relacionados con la malaria se redujo en un 80%, mientras que los casos de diagnóstico de malaria confirmado por laboratorio se redujeron un 16,7%.

En cuanto a la planta, las pruebas de laboratorio indicaron que contenía entre un 0,4%  y un 0,5% de artemisina, y entre un 9% y un 11% de distintos flavonoides.

El trabajo de investigación, publicado en el British Journal of Pharmaceutical Research en julio de 2011, llegó a las siguientes conclusiones: que la Artemisia annua tiene un gran potencial como prevención de la malaria, sobre todo en lugares de escasos recursos. Los efectos de prevención de malaria y fiebres asociadas, seguramente se deben al conjunto de sus flavonoides más que a la artemisina. Los autores de la misma recomiendan probar el cultivo y uso de la planta, ya sea como suplemento dietético o en infusión como prevención general en estos lugares

Enlaces de interés

http://www.dolcarevolucio.cat/es/las-plantas/artemisa-dulce

http://laboticaescondida.blogspot.com.ar/ 

http://www.anamed.net/Spanish_Home/Tratamiento_de_la_Malaria/tratamiento_de_la_malaria.html

http://www.anamed.net/Spanish_Home/Te_de_Artemisia_annua_-_una_re/te_de_artemisia_annua_-_una_re.html

http://www.washington.edu/news/archive/id/44335

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/15330172?dopt=Abstract

http://www.elmundo.es/accesible/elmundosalud/2011/09/16/biociencia/1316191644.html

http://www.denvernaturopathic.com/news/artemisia.html

http://ar.iiarjournals.org/content/24/4/2277.short

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