Noviembre 2020

Flight of Icarus (Iron Maiden)

Escrito por  Joan Bara
Flight of Icarus (Iron Maiden) Flight of Icarus (Iron Maiden)

Iron Maiden es una banda que, en algunas ocasiones, ha recurrido a hechos históricos para dar contenido a sus letras. Algunas de ellas, The Trooper (guerra de Crimea); Run to the Hills (conquista de América del Norte); The Clansman (Willian Walace, a raíz del éxito de Braveheart) son verdaderas joyas dentro de la dilatada carrera de la Doncella de Hierro.

En 1983 el guitarrista Adrian Smith y el cantante Bruce Dickinson se adentraron en la mitología griega y tomaron como base el mito de Dédalo e Ícaro relacionándolo con la rebeldía de los adolescentes con sus padres.

En la mitología griega, Dédalo era un hábil arquitecto y artesano, fue el que construyó el laberinto de Creta por órdenes del rey Minos con la intención de encerrar en él al Minotauro. Como el rey deseaba que nadie conociera la salida del laberinto, también encerró a Dédalo con su hijo Ícaro.

Dédalo añoraba la libertad, pero tenía primero que salir del laberinto y después burlar la guardia que el rey había apostado en mar y tierra; por esta razón, decidió escapar volando. Así fue como construyó alas para él y su hijo con cera y miles de plumas de diferentes tamaños. Tardó mucho en recolectar las plumas, pero cuando terminó el trabajo, quedó maravillado, probó sus alas nuevas y le mostró a su hijo la manera de usar las suyas y volar.

Antes de escapar, Dédalo advirtió a Ícaro que no volara muy alto para que el calor del sol no derritiera la cera, ni muy bajo para que la brisa del mar no mojara las plumas y le impidiera volar. Ambos lograron salir del laberinto, pero cuando se alejaron lo suficiente, Ícaro, lleno de alegría, comenzó a ascender hasta que el sol derritió la cera de sus alas y las plumas comenzaron a caer una a una. Dédalo vio cómo su Ícaro caía al mar y no pudo hacer nada, salvo nombrar Icaria a una pequeña isla cercana al lugar donde perdió a su hijo.

Los mitos han existido desde siempre, las tradiciones de los antiguos pueblos nos hablan de ellos. Los seres humanos no los veían como algo infantil para divertir a la gente, sino que encontraban en ellos ejemplos y pautas de conducta para dar una dirección a sus vidas.

Joseph Campbell nos dice que los mitos son relatos cuya función básica es guiar al espíritu humano. Permiten volver al interior de uno mismo y recibir un mensaje profundo que viene cifrado en símbolos.

En el caso que nos ocupa hoy, El vuelo de Ícaro nos plantea el tema de la libertad, ese anhelo del ser humano a lo largo de toda su vida.

La filosofía clásica enseña que la libertad es algo propio del ser humano que se conoce y, por tanto, se posee a sí mismo. Ese conocimiento interno le lleva a la acción y a entregarse a los demás. Por eso, cuanto más crece, más libre es. Otra enseñanza de los filósofos clásicos es que no se dedican exclusivamente a la búsqueda personal, y permanecen aislados de la sociedad. Precisamente, una de las características del filósofo es que busca y se hace preguntas. En ocasiones, encuentra soluciones que le sirven a él y trata de transmitir esas experiencias para que otros semejantes puedan aprovecharlas.

El filosofó es el que piensa libremente (librepensador) y no está sujeto a los ataques ni a los halagos. Si repasamos la historia, nos daremos cuenta de que siempre los filósofos han resultado molestos. Las sociedades basadas en la intolerancia de todo tipo (política, religiosa, social) siempre han tenido la «cicuta preparada para los Sócrates del momento».

A pesar de todo, ¡qué bello es ser filósofo!

¿Te atreves?

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