Martes, 01 Mayo 2018 00:00

Contra el viento, de Ángeles Caso

São sueña con una vida mejor, con un futuro como médico para poder ayudar a todas esas personas que, como su pequeña amiga Renée, que muere por falta de asistencia médica, cada día sufren la injusticia de la pobreza y el desamparo, que apenas sobreviven en una tierra hostil en la que tan solo unos pocos tienen acceso a una vida mínimamente decente.

São es consciente de que las personas como ella, que han nacido por casualidad, sin que nadie las buscara ni esperara, en un lugar desconocido para muchos y olvidado para aquellos que lograron salir de él, están destinadas sin remedio a convertirse en objeto de abusos y humillaciones, hasta quedar reducidos a simples despojos que, en lugar de vivir la vida, la ven discurrir delante de sus ojos con la única pretensión de que no les arrolle.

El tiempo deja de tener sentido, de ser importante, para convertirse tan solo en un acompañante moribundo, en una pesada carga que el ser humano está obligado a soportar.

São pronto descubre que, por la sencilla y absurda razón de haber nacido mujer, esos abusos se ven multiplicados e incluso legitimados por la sociedad, una sociedad carente de esperanza e instalada en la rutina de las miserias y los atropellos a la dignidad humana.

Con la elegancia que caracteriza su escritura, sin ocultar por ello la más cruenta de las realidades, Ángeles Caso nos cuenta la historia de São, una mujer caboverdiana que, en plena última década del siglo XX y primera del XXI, lucha no solo por sobrevivir, sino por tener algo más que lo que el destino parece haberle reservado. Una mujer que, pese a las adversidades y los obstáculos que el mundo decide poner en su camino, no se da por vencida y, aunque a veces puede dar la impresión de que acaba renunciando a sus sueños, de que se rinde, en realidad nunca abandona la lucha por hacerse un hueco en el mundo.

Su historia nos la cuenta una mujer española para la que São trabaja durante una temporada y cuya vida recorre un camino paralelo al de São, pero muy diferente al mismo tiempo. El hecho de nacer en Europa, en el seno de una familia más o menos acomodada, de haber recibido una educación y una formación y haber tenido acceso a un trabajo digno, marca la diferencia con su amiga de Cabo Verde.

Aunque esta mujer tuvo una infancia difícil, con un padre autoritario y una madre sumisa y frágil, lo que le ha dejado una profunda marca que ha condicionado su posterior existencia, cuando conoce a São comprende que, pese a todo, es afortunada.

Sin pretenderlo, São logra dejar en ella una huella aún mayor que la que pudieron dejarle sus padres, una impresión que hará que vuelva a amar la vida, que termine entendiéndola, entendiéndose a sí misma y descubriendo su propio camino. Gracias a São, su amiga española despierta de un prolongado letargo para descubrir que el mundo está lleno de posibilidades y de gente a la que amar, a la que dar y de la que recibir mucho a cambio.

Con una narradora en primera y tercera persona alternativamente y con un lenguaje sin artificios, Ángeles Caso nos transporta desde la más pequeña y olvidada isla del archipiélago de Cabo Verde, en la que hasta la tierra es oscura por su carácter volcánico, hasta una Lisboa cosmopolita, en movimiento y repleta de inmigrantes que, como São, buscan una vida digna. Terminamos a caballo entre Madrid y la capital portuguesa, ciudades en las que la vida de São dará un giro completo y donde la joven descubrirá que, pese al dolor y la maldad de unos pocos, la vida acaba ofreciéndote decenas de alternativas por las que luchar.

Con esta novela, galardonada con el Premio Planeta en el año 2009, Ángeles Caso fotografía a la perfección la vida de tantas y tantas mujeres que, procedentes de países subdesarrollados, en los que su vida vale poco menos que nada, tienen la valentía y el coraje de abandonar aquello que conocen, ese mundo del que nunca han salido, para aventurarse en uno totalmente nuevo y desconocido, sin garantías de nada, pero movidas por esa fuerza interior, esa vocecita que clama y que les dice que ellas son algo más que «paridoras» de hijos.

Son historias como las de São las que nos hacen pensar en esos pequeños detalles que, aparentemente, carecen de relevancia, como el lugar donde nacemos, la familia a la que pertenecemos o incluso la gente que nos rodea a lo largo de nuestras vidas, pero que con el tiempo comprobamos que marcaron la diferencia entre tener una vida digna o nadar en las turbias y revueltas aguas del sufrimiento y la incertidumbre. El no tener que preguntarnos cada noche si mañana comeremos, o si podremos alimentar a nuestros hijos, o simplemente si lograremos sobrevivir, debería ser suficiente para hacernos sentir afortunados.

Porque no solo se trata de mujeres como São, procedentes de países subdesarrollados, sino también de esas mujeres que, tal vez incluso, viven a pocos metros de nuestras casas, y que sufren cada día las injusticias de las que alguien, un día, las creyó merecedoras por el simple hecho de haber nacido mujer.

Nacida en Gijón el 16 de julio de 1959, Ángeles Caso es licenciada en Geografía e Historia y especializada en Historia del Arte. Dice que de su madre y su familia heredó el carácter creativo, y de su padre, la curiosidad y el rigor intelectual. Pero reconoce que fue su padre, catedrático de

Literatura en el Instituto Jovellanos de Gijón, quien le transmitió el amor por la literatura.

Pese a que trabajó durante años como periodista, declara que nunca ha tenido vocación de tal. Con la literatura, sin embargo, ha cosechado galardones como el Premio Fernando Lara en el año 2001, con su novela Un largo silencio , siendo antes finalista del Premio Planeta en 1994 con El peso de las sombras , para más tarde, en 2009 ganarlo por fin con la novela Contra el viento .
Al margen de ello, ha trabajado en instituciones culturales como la Fundación Príncipe de Asturias o el Instituto Feijoo de Estudios del Siglo XVIII de la Universidad de Oviedo. En la actualidad, es propietaria de la editorial La Letra Azul.

Publicado en Cuéntame un libro